Tú siempre has llevado puestos tus defectos bajo la manga,
y yo siempre los he enterrado profundo bajo el suelo.
Desentiérralos, vamos a terminar lo que empezamos,
desentiérralos, que nada quede sin tocar.
Todos tus defectos y todos mis defectos,
cuando hayan sido exhumados,
veremos que los necesitamos para ser quienes somos,
sin ellos, estaríamos condenados.
Hay un agujero en mi alma,
no puedo llenarlo.
Hay un agujero en mi alma,
¿puedes llenarlo?